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Luis Miguel Villar Angulo

Inclusividad y mutualidad sostenible

Inclusividad y mutualidad sostenible.

Sin duda es muy loable que una institución universitaria aspire a ser una mutualidad sostenible y que todos los alumnos egresados de sus distintas titulaciones estén razonablemente preparados para la vida laboral, prudentemente implicados en la vida social y sensatamente involucrados en los servicios. Una corporación universitaria demanda como inclusividad verosímil el éxito estudiantil en todas las disciplinas de ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas (es decir, las instituciones con STEM, acrónimo inglés que significa science, technology, engineering y mathematics) porque es una meta colectiva que obliga a toda la comunidad universitaria a crear un ambiente de mutualidad organizativa para encarnar el dominio cargado de sabor de laurel.

Axioma de la inclusividad y mutualidad sostenible

En este escenario, cobra sentido el postulado central de la sostenibilidad que es la creación de un ethos de cooperación para la sensibilización ambiental y humana, como si fuera una alianza estratégica entre los agentes del establecimiento universitario y de la sociedad para la intervención medioambiental y la interposición de responsabilidad social. De esta suerte nadie queda excluido dentro y fuera de la universidad. Porque una concepción de la inclusividad como premisa rectora y garante de la gobernación organizativa para la consecución de la calidad total de vida en los universitarios implica activamente a todos.

Formación equitativa y liberal para la inclusividad y mutualidad

La inclusividad es la reimaginación de la diversidad de un campus de estudiantes por razones de sexo, edad, discapacidad, orientación sexual, posición económica, nacionalidad o color. La inclusividad abre las puertas a los estudiantes para que entren sin prejuicios a las aulas y servicios comunitarios sobre la pertenencia a cualquiera de los multicontextos que caracterizan su identidad. Los datos y cifras del Sistema Universitario Español. Curso 2014-2015 refieren los tamaños y porcentajes de la población estudiantil caracterizados por tres indicadores: edad, sexo y extranjería, que son insuficientes para moldear una formación equitativa y liberal en los distintos grados académicos que permita a todos los estudiantes:  

  • Practicar el pensamiento analítico y saberse comunicar bien en los modos oral y escrito.
  • Situar los acontecimientos en los contextos histórico y multicultural.
  • Trabajar con autonomía y participar en equipos de trabajo.
  • Asumir roles y responsabilidades cívicas y profesionales , y
  • Aplicar el conocimiento y las habilidades en situaciones que exijan un planteamiento y una solución verosímil de problemas para un mundo global, cambiante e interdependiente.

Valía de la inclusividad y mutualidad

Se desconoce de entrada, sin embargo, cómo es la diversidad en cada campus y anualidad de nuestras universidades. Pero tan revelador es el acceso protegido de estudiantes diversos a la academia cuanto la asunción del éxito estudiantil al término de una titulación. Sin embargo, el mérito académico atribuido a los estudios universitarios debe subyacer en el valor arrogado a la diversidad estudiantil. En este sentido, la participación estudiantil y la mutualidad organizativa validan la capacidad social de las personas frente a la competición académica que sería una especie de emulación insolidaria, que únicamente prima el rendimiento, la productividad y la rentabilidad. En fin, un nuevo muestreo de los colectivos desiguales abogaría por distintos ajustes administrativos y organizativos, entre otros, la mentoría como dedicación pautada a los estudiantes desfavorecidos.

Intervención en la diversidad y mutualidad

Justamente, reconocemos la oportunidad de una intervención sinergética de la diversidad en los institutos y en las universidades que desestime el concepto excluyente de éxito estudiantil, integre la teoría y la práctica para una sociedad que requiere diversidad en la mano de obra, de oportunidades de crianza de diversidad de ideas en la ciencia y que aumente la participación de estudiantes en programas multicontextuales de movilidad e investigación.

Paradigma sostenible para el Siglo XXI

¿Patrocinamos un nuevo paradigma sostenible de la diversidad universitaria para este Siglo XXI? Mentes preclaras, como recientemente ha escrito Daniel F. Sullivan, han aludido a la necesidad de cambio. Una reestructuración del ambiente formativo universitario tiene que animar múltiples formas de academicismo desde la tutoría, el asesoramiento o la mentoría para dar cabida a estudiantes desfavorecidos. Un molde que se module en torno a acciones fidedignas para la universidad:

  • Establecimiento de comunidades de pensamiento experiencial.
  • Adoptar prácticas docentes validadas empíricamente. 
  • Promoción de la participación estudiantil y la mutualidad organizativa para el entendimiento intercultural. 
  • Atención a las clases sociales desfavorecidas para que los estudiantes puedan desarrollarse mediante ayudas o becas.
  • Atracción de personas diversas como conferenciantes y contratación de profesores comprometidos con la inclusividad.
  • Creación de grupos de estudio que analicen las expectativas de los estudiantes.
  • Establecimiento de materias y disciplinas optativas en los grados que ayuden a los estudiantes a reducir la brecha entre ellos en las habilidades requeridas para un curso.
  • Integración de estudiantes de grado en proyectos de investigación.
  • Evaluación del clima institucional y seguimiento de los resultados basados en evidencias de los esfuerzos de participación social y de aprendizaje de las personas integradas.
  • Disposición de una educación liberal con la aplicación técnica de conocimientos moldeados para cada grado o titulación como mejora continua de la calidad de los estudios.

Faros para interpretar los resultados de la inclusividad y mutualidad

Espesura descifrable de resultados de la mutualidad universitaria para este siglo XXI: cambiar el ambiente de enseñanza y aprendizaje del campus que conduzca a una participación parpadeante de estudiantes distintos, que sustituya una forma competitiva pre-profesional universitaria por un fondo de invisibles reflectores que iluminen la implicación activa, el aprendizaje colaborativo, las interacciones de calidad en el trabajo académico, la movilidad garantizada, y la comunicación intercultural.

Bajo estas ondulaciones de compromiso transparente se desliza con celeridad la necesidad de un gobierno universitario que sea albacea de la calidad sostenible de la corporación. 

LMVA & Lumivian

10 thoughts on “Inclusividad y mutualidad sostenible

  1. Olga María ALEGRE DE LA ROSA

    Has usado el concepto de inclusividad que es capital en la programación de clase y en cualquier proyecto institucional. Saludos,

  2. lmva Post author

    hay personas que limitan la inclusividad a la minusvalía física o discapacidad intelectual. Deberían leer tu extensa bibliografía al respecto.

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  7. MARLENE MARÍA DELGADO BATISTA

    El post me ha parecido bastante interesante, y me gustaría preguntarle, ¿por qué, para usted, es tan importante integrar la práctica en la educación?, y otra sería, ¿las universidades deben cambiar su modo de enseñanza e incluir prácticas desde el primer curso?

    Muchas gracias de antemano y un saludo.

  8. SHAKIRA HERNANDEZ GARCIA

    Como he leído usted cree en la incorporación de la mentoría pero, ¿Como apoyo de enseñanza-aprendizaje para los estudiantes universitarios desde el primer año o solo en el último para reforzar el aprendizaje aprendido? Y unido a esto, ¿Ha habido un cambio y se promueve la inclusión en el proceso de aprendizaje actualmente?

    Muchas gracias, un saludo.

  9. lmva Post author

    La mentoría entre iguales es una iniciativa que se puede iniciar en el primer curso o con un tutor de curso. En el último año es más importante para orientar al alumno en las salidas profesionales. La inclusión es un principio que constituye la misión de muchas universidades aunque pocos miembros de la comunidad compartan esa visión.

  10. lmva Post author

    Los estudiantes universitarios deben demostrar las competencias de cada grado y materia. las prácticas son necesarias para la adquisición de competencias.
    Los grados deben incluir prácticas en muchas de sus materias para sedimentar el conocimiento supuestamente adquirido en la realidad.

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